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Reseña: American Airlines Primera Clase Houston – Dallas

Como ya sabrán llevo algunos años viviendo en Houston, Texas, así que básicamente ahí fue donde empezamos nuestro viaje, a pesar que mi mamá tuvo que volar un día antes desde Villahermosa. Nuestra primera parte del viaje consistía en posicionarnos en Dallas vía American Airlines para nuestro vuelo para cruzar el Pacífico.


Estas leyendo el reporte de viaje a Seúl, Beijing, Hong Kong y Shanghai. Aquí encontrarás las crónicas del viaje y reseñas de los productos usados (específicamente vuelos, lounges y hoteles), y está dividido de la siguiente manera:

  1. Introducción
  2. Reseña de vuelo: First Class Houston (IAH) -Dallas (DFW) en American Airlines
  3. Reseña de lounge: Admirals Club Dallas/Fort Worth
  4. Reseña de vuelo: 787 Business Class Dallas (DFW) -Tokio (NRT) en Japan Airlines Sky Suite
  5. Crónica de Viaje: 4 Días en familia en Seúl, Corea
  6. Reseña de Hotel: Courtyard by Marriott Namdaneum en Seúl, Corea.
  7. Reseña de Lounge: Executive Lounge Courtyard by Marriott Namdaneum
  8. Reseña de Vuelo: Economy Class Seúl (ICN) – Beijing (PEK) en China Southern Airlines.
  9. Crónica de Viaje: Transito por Aeropuerto de Beijing (PEK) sin visa.
  10. Reseña de Hotel: DoubleTree by Hilton Beijing
  11. Reseña de Lounge: Executive Lounge DoubleTree by Hilton Beijing
  12. Crónica de Viaje: Beijing en 3 días
  13. Reseña de Vuelo: Economy Class Beijing (PEK) – Hong Kong (HKG)
  14. Crónica de Viaje: Transito por Aeropuerto de Hong Kong
  15. Reseña de Hotel: Lodgewood by L´Hotel Hong Kong
  16. Crónica de Viaje: Hong Kong espectacular en 3 días
  17. Reseña de Vuelo: 747 First Class Hong Kong (HKG) – San Francisco (SFO)


Reseña de Vuelo: Primera Clase Houston (IAH) – Dallas (DFW)

American Airlines

Vuelo 2404  IAH-DFW

Asientos 1D, 1F

Avión: Airbus 319

Tenía aproximadamente 13 años que no volaba con American Airlines, en verdad fue una sensación muy rara regresar a uno de sus vuelos después de tanto tiempo y hasta cierto punto sentí como si estuviera traicionando a United, que es con la compañía que hago la mayor parte de mis viajes.

Check in y Abordaje

Llegamos al aeropuerto George Bush Intercontinental (IAH), el cuál lo conozco a la perfección, con unas 2 horas de anticipación. Salimos de la Terminal A, que es la que menos frecuento de todas las terminales, ya que aquí salen vuelos de otras aerolíneas que vuelan de manera nacional tal como American, Delta, Frontier, Spirit, etc.

Abordamos justo como lo previsto, mi mamá hasta este momento no sabía nada que íbamos a viajar en Primera Clase, era tanta su emoción que el asiento viene siendo lo de menos, me parece que eso es algo de admirar ya que siempre le ve lo positivo y lo principal era disfrutar y divertirnos en el viaje.

Justo antes de subir al avión nos formamos en la fila del grupo 1, que es usada para Primera Clase y viajeros frecuentes con el más alto estatus. Mi mamá seguí sin percatarse, yo creo que pensó que estábamos abordando en ese grupo como parte de los beneficios de estatus con la aerolínea.

Al entrar al avión, le preguntan a mi mamá el número de asiento y ella responde 1D le indican cuál es su lugar, pero aún sigue un poco escéptica. Cuando yo le confirmo que íbamos en Primera Clase su sonrisa fue me produjo una sensación indescriptible.

El Vuelo

La aeronave un Airbus 319 con Primera Clase Regional, nada del otro mundo que asientos  reclinables, muy cómodos para el corto vuelo de tan solo 1 hora aproximadamente. Al sentarnos nos ofrecieron bebidas, mi mamá pidió café y yo pedí agua.

Por la duración del vuelo el servicio a bordo fue muy básico, eran las 8 am así que pedí jugo de naranja y mi mamá otro café. Posteriormente nos pasaron una canasta de botanas, era todo lo que iban a ofrecer en ese vuelo como “comida”. Tomamos un plátano, unas galletas y unas barritas de higo muy buenas.

Las galletas que pedimos estaban extraordinariamente ricas, eran de chocolate con coco y acompañadas con un café que pedí inmediatamente eran para mi el desayuno perfecto. Unos momentos más tardes llegó la sobrecargo con las manos llenas de galletas, unos 6 paquetes y dijo “veo que les gustaron las galletas, aquí les traje más para que lleven a Tokio” no nos quedó más que sonreír y aceptar su amable gesto. Me gustó el hecho que supiera exactamente a donde íbamos y porque estábamos haciendo ese vuelo.

Momentos más tarde, el capitán anunció el inicio de nuestro descenso al aeropuerto de Dallas/Fort Worth (DFW) en donde aterrizamos sin ningún contratiempo.

En Conclusión

Tenía muchos años de no viajar con American, tengo que admitir que en este corto viaje que hice me pareció que ha ido mejorando con el tiempo, me quedé con la imagen de aviones viejos y un servicio muy rudo. Sin embargo, en años recientes he leído muchas noticias de cómo han implementado muchas medidas para hacer una experiencia de viaje más memorable.

Por mi parte, no tengo nada malo que decir al respecto de este vuelo, me sorprendieron en cierta forma pero creo que tampoco fue el tiempo suficiente para dar un veredicto. Los volvería a utilizar sin ningún problema en algún viaje que sus rutas y horarios se acomoden a mis planes de viaje.

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